Los últimos cambios en Google desde la introducción de Hummingbird, han propiciado que el marketing de contenidos haya adquirido una especial relevancia para las marcas. Este concepto basado en la mejora del contenido, tiene un impacto crucial en las estrategias enfocadas a mejorar el posicionamiento orgánico.

Hummingbird deja atrás la “palabra clave” y hace que el buscador se humanice un poco más, concediéndole el don de entender las conversaciones humanas a través de una mejor comprensión semántica de las búsquedas. Google ya sabe hablar: ha logrado intuir conceptos gracias a su knowledge graph, por lo que cada vez entiende mejor lo que un usuario le pregunta. Es la fase más reciente en la lucha de Google por ofrecer resultados de búsqueda lo más personalizados posible”

El objetivo de Google, que busca que los resultados sean lo más relevantes posible, se convierte de inmediato en el objetivo de las empresas, que no sólo deben mejorar la respuesta que le dan a los usuarios para que la encuentren satisfactoria, sino también dotarla de un contenido interesante y lo suficientemente atractivo que al usuario le apetezca compartir en redes sociales o a través de otros medios e difusión.

Lo que salta a social media y se dinamiza en canales sociales es aquello que tiene verdadero interés para los internautas, de manera que el hecho de que nuestros contenidos se hagan virales a través de Facebook, Twitter y, por supuesto, Google +, suma puntos para Google, que automáticamente entiende que se trata de una información que interesa a las personas. De ahí que resulte tan importante que apoyemos nuestra estrategia de contenidos en otros canales, tales como los medios de comunicación y las citadas redes sociales.

El contenido interesante y que aporte o aquel que apetezca compartir y por tanto se difunda, será considerado de calidad por Hummingbird y, por tanto, nos posicionará satisfactoriamente en Google. Gracias al marketing de contenidos, nuestro posicionamiento se enfoca mucho más a la consecución de resultados, ya que cuanto más se adecúe nuestro contenido a lo que el usuario está buscando, mayor probabilidad tenemos de que se traduzca en ventas.

Si, por el contrario, tu empresa no tiene nada que ofrecer o no sabe comunicárselo correctamente a los usuarios, al margen de que harás que se decepcionen y probablemente esto afecte a tu imagen de marca, Google entenderá que tu contenido no es relevante para ellos e irá haciendo tu página cada vez menos visible.

Atrás quedaron las prácticas de compra o intercambio de enlaces y la utilización desmesurada de keywords: se trata de mejorar la respuesta de las marcas a las necesidades e intereses de los usuarios a través de resultados lo más naturales posible, que ofrezcan una respuesta relevante, genuina y orientada a las personas.

El marketing de contenidos tiene muchas formas de expresión: artículos, fotografías, vídeos, infografías, estudios… sirve todo formato que nos ayude a vestir o desarrollar un tema de interés que genere conversación de los usuarios.

No obstante, nuestra estrategia de contenido debe partir de una optimización oportuna de nuestra web y estar coordinada con el resto de canales de comunicación, no sólo para su difusión, sino también encontrar el momento idóneo y lograr sinergias entre eventos o campañas. En este sentido, se hace necesaria la coordinación de canales, así como llevar a cabo estrategias conjuntas on y off line y aprovechar los eventos o campañas para crear un contenido sobre ello.